Texto:
"Ayer me pasé la mayor parte del día dando vueltas por el Parque Ecuador, no sé si lo presentiaba o me lo estaba fabricando solito, que al doblar la esquina te iba a encontrar, al subir al Mirador Alemán por algún rincón, o quizás siguiéndole el hilo a una tuna universitaria que andaba actuando por el parque, pero no estabas, oiga. ¿Y aquella señorita que cruzó en el semáforo? Tampoco era usté, pues. ¿Ilusión de tonto? ¿Esperanza sin fundamento?, interrogando cada paso de dama que pasaba, más debí parecerle a la gente un caballero algo desorientado que un buscador con propósito, llamándola a voz en cuello y ayer le puedo jurar, con toda la formalidad del caso, que hasta los zorzales andaban fuera de compás, tan pronto duraban un instante como cincuenta días, pero no apareció usté, ¿no me escuchaba? ¿Me escuchaba pero no me creyó? ¿Me escuchaba pero tuvo a bien ignorarme?
Después de que su teléfono dejara de contestar, después de la carta que no sé si le llegó, pero sé que no me volvió, después de que anocheciera sobre Conce, después de mandarle mil requiebros desde la costanera, pena la mía, señorita, ya no me resta más que meter este recado en una botella y tirarlo al mar, allá, en el Molo 13."
Colaboración con OAND (Organización de Ayuda a Náufragos Desesperados)
Las personas implicadas pueden establecer contacto con OAND.







