Mostrando entradas con la etiqueta lealtad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lealtad. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de octubre de 2012

Elecciones...



Me niego, me niego, me niego y me niego a perder el optimismo. Quizás sea mi exceso de confianza en las personas, lo que no me deja ver, no sé. Quizás es sólo mi testarudez. Quizás es sólo porque me gusta contradecir, aunque en el fondo reconozca más de una pizca de razón. Dame 10 cachetadas y no me callo. Bótame 10 veces y me paro 11. Córtame las alas y me fabrico unas marca ACME. Que sin sueños nadie puede crecer. Tengo voz, tengo voto, tengo manos para hacer. El día que no pueda soñar será el día en que mis hijos velen ya sus propios sueños. Díganme iluso, tonto, ingenuo, pero aún creo que las personas tienen aunque sea un poco en lo cual se puede confiar, quizá sea  que  mi segundo nombre siempre será "quiero creer"

jueves, 10 de diciembre de 2009

A sus espaldas


En una ocasión Charles Darwin escribió:”concedemos demasiada importancia a los grandes hombres, mientras apenas prestamos atención a los de segunda, tercera o cuarta fila”. Creo que no le faltaba razón, Newton afirmó que estaba parado en los hombros de gigantes, Marconi afirmaba que sus descubrimientos más significativos no hubiesen sido posibles sin los esfuerzos de un humilde y anónimo sabio llamado Tay (?)… pensemos en Edisson si hubiese dado el crédito que merecía a Tessla, sería recordado tal vez por la corriente alterna, y David Livingstone hizo lo que hizo gracias al puñado de africanos que lo acompañaban en su expedición, Napoleón no hubiese sido nadie sin sus soldados rasos, ¿qué hubiera logrado San Pablo sin Silas, Timoteo, Epafrodito, Aristaco?; si ni siquiera la fantasía ha sido ajena al tema, sino preguntense ¿qué sería de Batman sin Robin, El Avispon Verde sin Kato... Lo más notables logros de los grandes hombres tienen su origen en la lealtad de personas oscuras y humildes.