
domingo 20 de noviembre de 2011
Regalos

lunes 3 de octubre de 2011
Protesto!!!!

No se combate el fuego con el fuego, si denuncias algún descalabro social o injusticia el único que se sentirá aliviado serás tu. El sistema enseguida moverá sus tentáculos para volverte a alinear con las demas ovejas. No importa si el sistema sea "democrático" o no siempre existe un "lider" el cual se sirve de los recursos sociales para imponer su pensamiento y luego hace creer a los demas que esta siguiendo sus deseos. El sistema necesita de la masa de la multitud, de ese grupo de personas que no desean caminar con sus propias piernas y pensar con sus propias mentes.
Si obras movido por tu conciencia eso es bueno, cuando una persona se escuda detras de una ideologia o religión para expresar sus ideas, solamente pone en claro que no tiene una conciencia propia. Todos deberiamos hablar solamente basandonos en nuestra autoridad, y ser egoistas: buscar nuestra realización personal. ¿Quién eres tu para guiar a alguien? especialmente si no eres capaz de guiarte a ti mismo.
No puedes darle libertad o paz espiritual a alguien gratúitamente, no lo apreciará o peor aún te seguirá esperando que le sigas alimentando. Los lideres son una farsa, son la mas comoda de las elecciones de vida. La mayoria de las personas ni vive, ni siquiera sobrevive, sobremuere y se engaña esperando el milagro, la redención el cambio social y otras pavadas.
Rebelate al sistema. sal de el , busca tu propia verdad interior...
domingo 2 de octubre de 2011
519 años y que poco hemos aprendido

Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió, a su paso por nuestra América Meridional, una crónica rigurosa, que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros, como alcatraces sin lengua, cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.
Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es, ni mucho menos, el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los cronistas de Indias nos legaron otros incontables. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante muchos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la eterna juventud, el mítico Alvaro Nuñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática, cuyos miembros se comieron unos a otros, y solo llegaron cinco de los seiscientos que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fue descifrado es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la Colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierra de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos duró hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado, la misión alemana encargada de estudiar la construcción del ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no los hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.
La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, quien fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general Gabriel García Moreno gobernó 16 años como un monarca absoluto y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a treinta mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán erigido en la Plaza Mayor de Tegucigalpa es, en realidad, una estatua del Mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.
jueves 22 de septiembre de 2011
Mapas
La tierra es redonda y plana a un tiempo. Es evidente. El hecho de que sea redonda es indiscutible, y el de que sea plana es nuestra experiencia compartida, también indiscutible. El globo no sustituye al mapa; el mapa no desvirtúa al globo.
Los mapas son mágicos. En el ángulo inferior se ven ballenas y en el superior cormoranes que acarrean peces de ojos saltones. Entre medio hay una relación subjetiva del estado de las cosas. Configuraciones aproximadas de países que pueden o no existir; quebradas líneas rojas que marcan senderos que, en el mejor de los casos, son aventurados y, en el peor, han perdido existencia. Los mapas se rehacen constantemente a medida que parecen aumentar los conocimientos. ¿Aumentan los conocimientos o se acumulan los detalles?.
El mapa puede ayudarme a encontrar un lugar que no he visto pero que a menudo he imaginado. Cuando llego, siguiendo fielmente el mapa, el lugar no es el sitio de mi imaginación. Los mapas, que cada vez son más reales, son mucho menos veraces.
Y ahora que nos apiñamos sobre la tierra con nuestros minúsculos cuerpos de insectos, ponemos banderas y construimos casas, da la sensación de que todas las odiseas están cumplidas.
Pues no es así. Pliega los mapas y guarda el globo. Si alguien más ha trazado el derrotero, que se apañe. Comienza otro dibujo con ballenas en la parte inferior y cormoranes en la superior y, si es posible, identifica entre ambos los lugares que todavía no has hallado en esos otros mapas, las conexiones que sólo son evidentes para ti.
Redonda y plana, es muy poco lo que se ha descubierto.
lunes 22 de agosto de 2011
Números extraordinarios
Todos conocemos, y hemos repetido hasta el aburrimiento, que el orden de
los factores no altera el producto.
Es una verdad tan cierta como fomecilla.
Sin embargo, "estirando" un poco esa verdad, nos encontramos con
sorpresas inesperadas.
La siguiente multiplicación parece común y corriente:
203313 x 657624 = 133703508312
pero, y aquí está lo extraordinario, si invertimos el orden de los
dígitos de la multiplicación ¡el resultado sigue siendo el mismo!
313302 x 426756 = 133703508312
y se agregan nuevos casos curiosos:
4006 x 3002 = 6004 x 2003 = 12026012
4132 x 4628 = 2314 x 8264 = 19122896
210304 x 652043 = 403012 x 340256 = 137127251072
212343 x 655504 = 343212 x 405556 = 139191685872
214544 * 657613 = 445412 x 316756 = 141086923472
interesante no?, en las matemáticas no esta todo dicho...
lunes 8 de agosto de 2011
Los hibakusha
Nagasaki, Japón 9 agosto 1945.
La bomba fue liberada a las 11:01. Cuarenta y tres segundos después la bomba hizo explosión a 469 metros de altura sobre la ciudad y a casi 3 kilómetros de distancia del hipocentro planeado originalmente. La explosión se confinó al Valle Urakami y la mayor parte de la ciudad fue protegida por las colinas cercanas. La explosión resultante tuvo una detonación equivalente a 22 kilotones y generó una temperatura estimada de 3.900 grados Celsius y vientos de 1005 km/h.
Se estima que fallecieron inmediatamente entre 40 y 75.000 personas, mientras que el total de decesos para finales de 1945 alcanzó los 80.000.
El radio total de destrucción fue de 1,6 kilómetros y se extendieron incendios en la parte norte de la ciudad hasta una distancia de 3,2 kilómetros del hipocentro. A diferencia de Hiroshima, en Nagasaki no tuvo lugar la «lluvia negra» y aunque sus efectos fueron más devastadores en el área inmediata del hipocentro, la topografía del lugar evitó que el radio de destrucción fuera mayor. Se calcula que el porcentaje de estructuras y edificios destruidos estuvo entorno al 40%, incluyendo hogares, hospitales y escuelas.
Un número desconocido de supervivientes de Hiroshima se había trasladado hasta Nagasaki, donde nuevamente fueron bombardeados.
Las víctimas sobrevivientes de los bombardeos atómicos son llamadas "hibakusha", una palabra en japonés que literalmente significa «persona bombardeada». La edad media de los supervivientes de los ataques sobre Hiroshima y Nagasaki ya supera los 76 años y el número oficial de hibakusha, ha bajado desde los 370.000 hasta los 227.565, según datos recopilados hasta finales de marzo. El gobierno además asegura que el 1% de dichos sobrevivientes padece alguna enfermedad asociada a la radiación. Memoriales en Hiroshima y Nagasaki contienen listas de los hibakusha que se sabe han muerto desde los bombardeos. Actualizadas anualmente durante el aniversario de los bombardeos.
Un recordatorio escrito para que algo así nunca más puede ocurrir, un recordatorio más de que nunca debió haber ocurrido...
domingo 7 de agosto de 2011
Renuncio

En este día del niño:
He decidido aceptar la responsabilidad de tener 6 años nuevamente..
Quiero ir a McDonalds y pensar que es un restaurante de 5 estrellas..
Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua.
Quiero pensar que los dulces son mejores que el dinero, pues se pueden comer.
Quiero tener un receso y pintar con acuarelas.
Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme como luce mi cabello.
Quiero tener alguien que me arregle y me planche la ropa.
Quiero regresar a mi casa a una comida casera y que alguien corte mi carne.
Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches.
Quiero recostarme a la sombra de un viejo roble y vender limonada con mis amigos en un día caluroso de verano.
Quiero abrazar a mis padres todos los días y enjugar mis lágrimas en sus hombros.
Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple. Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba, porque no sabía que no sabía y no me preocupaba por no saber. Cuando todo lo que sabía era ser feliz porque no sabía las cosas que preocupan y molestan.
Quiero pensar que el mundo es justo. Que todo el mundo es honesto y bueno.
Quiero pensar que todo es posible. En algún lugar en mi juventud madure y aprendí demasiado.. Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, hambre y de niños abusados.. Aprendí sobre las mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, enfermedad, dolor y la muerte. Aprendí que tu tienes que limpiar los inodoros. Aprendí de un mundo que saben como matar y lo hacen. ¿Que pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdí a mi mascota? Cuando pensaba que lo peor que pasaba era que alguien me quitara mi pelota de jugar o me escogiera de último para ser su compañero de equipo. Cuando no necesitaba lentes para leer.
Quiero alejarme de las complejidades de la vida y excitarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más. Quiero regresar a los días en que la música era limpia y sana. Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era. Caminaría de nuevo en la playa pensando solo en la arena entre los dedos de mis pies y la concha más bonita que pudiera encontrar sin preocuparme por la erosión y la contaminación. Pasaría mis tardes subiendo arboles y montando mi bicicleta hasta llegar al parque, sin la preocupación de que me secuestren. No me preocupaba el tiempo, las deudas, o de donde iba a sacar el dinero para arreglar el carro. Solo pensaría en que iba a ser cuando grande, sin la preocupación de lograrlo o no.
Quiero vivir simple, nuevamente.
No quiero que mis días sean de computadoras qu e se inhiben, de la montaña de papeles en mi escritorio, de noticias deprimentes, ni de como sobrevivir unos días mas al mes cuando ya no queda dinero en la chequera.
No quiero que mis días sean de facturas de médicos o medicinas.
No quiero que mis días sean de chismes, enfermedades y la pérdida de seres queridos.
Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación.
Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena...
POR ESTAS Y MUCHAS COSAS MAS ¡RENUNCIO A SER ADULTO!
