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viernes, 28 de agosto de 2009

Hincha

Lo que más me gusta del fútbol es la emoción que trae a un mundo donde la verdadera pasión brilla por su ausencia, el fútbol es uno de los últimos ámbitos legítimos con los que contamos para dar rienda suelta a nuestras emociones; nos permite gritar, lanzar vitores, exhibir nuestras preferencias como si fueran medallas de honor ganadas en combate. Allí podemos exponer nuestros argumentos, afirmar lo obvio y defender resueltamente posturas indefendibles sin temor ni remordimientos, en pocas palabras ser un "hincha".
Pero, ¿qué es un hincha?
Sólo para compartir con aquellos que se hagan llamar hinchas.
Se dice que el término por el cual se conoce al sostenedor del fútbol se debe a un auxiliar de Nacional de Montevideo de 1904, aproximadamente. Era todo, utilero, simpatizante, masajista y amigo. Una de sus funciones era inflar la pelota. Los jugadores le pedían "hínchala, hínchala más". Cuando Nacional salía al campo, él se ubicaba en la tribuna y gritaba como poseído alentando a sus amigos, lo cual aun no se acostumbraba; los partidos se espectaban en silencio. Como el individuo vociferaba demasiado la gente preguntaba quien era: "El que hincha la pelota, "el hincha". Así se fue identificando a los que alentaban o gritaban y el vocablo se popularizó hasta expandirse mundialmente. En Inglaterra son supporters, o fans, o hooligans (los más bravos). En España, forofos, en Italia tifosis; en Brasil torcedores.

viernes, 10 de julio de 2009

Impulsos

En cualquier momento, nuestro cerebro tiene 14.000 millones de neuronas que se disparan a la velocidad de 700 K/hr.; no tenemos control sobre la mayoría de ellas, cuando nos da escalorfríos, carne de gallina, cuando nos exitamos adrenalina; el cuerpo sigue naturalmente sus impulsos, lo cual es parte de lo que hace tan dificil controlar nuestros impulsos, claro que a veces tenemos impulsos que prefeririamos no controlar, y que mas tarde prefeririamos haber controlado, pero lo que nos convierte en humanos es lo que no podemos controlar
... despues de la tormenta, después de la prisa, después de que pasa el calor del momenro, podemos enfriarnos y limpiar el lío que hicimos, podemos intentar dejar atrás lo que ya pasó y sin embargo...