viernes, 31 de julio de 2009

Sobre Quijotes y Sanchos


Qué le vamos a hacer: este mundo está lleno de sanchos que quieren desesperadamente ser reconocidos como quijotes, y por ello ensillan su rocinante, inventan su dulcinea, sus molinos de viento, sus dragones, y se lanzan a la defensa de lo indefendible con la chistosa y lerda movilidad del escudero que asume infructuosamente la agilidad y la elocuencia demente de su admirable amo. Para ello, ejercitan la prosa y la poesía de salón con la delicadeza de dos elefantes retozando en una cristalería.
Ciertamente, la solemnidad pretendida del quijotismo está devaluada en esta época posheroica de omnipotencia. Sin embargo, la comicidad del sanchismo está más de moda que nunca porque los bufones son muy necesarios en medio de esta aridez mercantil sin ideologías. Es por ello curioso advertir cómo hay tantísimas maneras de alcanzar la notoriedad local sin renunciar a ser un héroe, aunque serlo implique el ridículo. Es el precio que pagan los sanchos por ser quijotes.

Moraleja: si no puedes ser un quijote, intenta ser un sancho.

jueves, 30 de julio de 2009

Younng / Champollion


Fueron dos niños prodigio, obsecionados cada uno a su manera con la posteridad y lidiaron prolongadamente por el desciframiento de la piedra Rosetta, aunque la pugna entre ambos fue a medias un hecho y a medias una intriga de los cronistas oficiales; quienes dependiendo de su origen insisten hasta hoy en la primacía del uno o del otro. A la hora de dirimir la cuestión parece claro que el inglés (Thomas Young) fue el primero en intuir con claridad la naturaleza alfabética de los jeroglifos, pero su labor descifradora quedó ciertamente inconclusa, Jean-François Champollion se sirvió aparentemente de esa conclusión -estaba en su derecho- pero como era un lingüista hecho y derecho y hablaba las lenguas orientales mucho mejor que Young, consiguió elaborar, al final, un completo sistema de desciframiento, de tanto insinuar lo del plagio, Young, consiguió, pese a todo, sumar su nombre al largo proseso de desciframiento, pero el actor protagónico de la cinta sigue siendo hasta hoy el joven Champollion, que se permitía tratar incluso a propio Napoleon con cierta indiferencia, es algo que la posteridad suele agradecer, esa indolencia habitual de los espíritus audaces...

miércoles, 29 de julio de 2009

Una de japoneses


No hay duda que los japoneses son muy hábiles para adaptar las ideas de los occidentales a su cultura y un ejemplo fue lo que los usuarios de computadoras de ese país (aunque hoy el sistema ya esta obsoleto), quienes discurrieron un singular conjunto de símbolos para representar estados de ánimo. Se trataba de extrañas combinaciones de letras y signos ortográficos que se usaban en el correo electrónico para indicar felicidad, tristeza y otras emociones, la conocida carita feliz ideada en Occidente, :-), se transformó en (^­­_^), en que uno podía reconocer como un rostro sin tener que ladear la cabeza.
Otros símbolos eran aún más característicos de la cultura japonesa. Por ejemplo, una chica sonriente, (^.^), cuya boca se presentaba con un punto pues en ese país se considera de mala educación que las mujeres muestren los dientes al sonreír, otro símbolo, \(^­­o^)/, muestra un personaje con los brazos levantados y la boca abierta en evidente ademán de jubilosa celebración.

lunes, 27 de julio de 2009

Hipotenusa


Pues a mi me parece que la hipotenusa tiene razón de ser una ególatra y darse su importancia si tomamos en cuenta que son las hipotenusas de los 4 triángulos rectángulos dentro del cuadrado que dan origen a los vértices del cuadrado y de allí se desarrolla el cuadrado. O sea que el cuadrado es un mantenido.

domingo, 26 de julio de 2009

Transformación de una montaña en Monumento

La historia cuenta que los Dakotas estaban molestos porque el escultor Gutzon Borglum había labrado las colosales efigies de cuatro presidentes de los EEUU en el monte Rushmore, en plenas Black Hills, montañas a las que consideraban territorio sagrado. Oso Erguido escribió una carta carta a Korczak Ziolkowski que entre sus párrafos decía:"Los otros jefes y yo queremos que el hombre blanco sepa que los pieles rojas también tenemos grandes héroes". Y así nació lo que hoy es en proyecto la escultura más grande del mundo.
¿Porqué se escogió a Caballo Loco (Tasuke Witko, en lengua Dakota), pues bien fueron los indígenas americanos quienes decidieron que el monumento honraría a Caballo Loco, que era, en esencia, un indio con mayúscula: valiente gerrero, magníficom estratega y que nunca firmó un tratado ni se trasladó a una reserva.
La escultura en proyecto de construcción es de dimenciones colosales; la cabeza, que ya está terminada mide 26,7 metros de altura y 18 de ancho, se ha dicho que las cuatro cabezas de 20 metros de alto del monte Rushmore cabrían con holgura en la de Caballo Loco, terminada la estatua ecuestre sera sin dudas la mayor escultura del mundo: 172 metros de alto por 195 metros de largo, tan solo el brazo alcanzará los 69 metros y el dedo índice, los 11,4 metros de longitud y 3 metros de grosor.
Nadie tiene prevista la fecha para la conclusión de esta escultura memorial, pero lo cierto es que, cuando llegue ese momento, quizás sean los tataranietos de Ziolkowski los que inauguren la imagen pétrea de Crazy Horse.

viernes, 24 de julio de 2009

Luz


La luz es un elemento mágico. La aprovecharon con maestría los grandes arquitectos de la antigüedad para evocar un estado de ánimo. Los egipcios tallaron el templo de Deir el Bahri en las piedras mismas de la rivera occidental del Nilo, a fin de que el sol matutino lo tiñese de un encarnado púrpura sanguíneo que infundiese un temor reverente. Los arquitectos bizantinos adornaban sus cúpulas con brillantes mosaicos para que la luz, reflejada confusa y deslumbrante de una parte a otra, velara las formas del misterio. Los constructores góticos filtraban la luz a través de cristales de colores para que salpicara y danzara sobre la piedra gris. Y los maestros barrocos, en sus templos enfocaban el sol, cual reflector, para realzar el dramático efecto de sus planos y en sus palacios lo hacían dar contra un muro de espejos para colmar de fulgores el salón.

jueves, 23 de julio de 2009

¿Seremos sustituidos por máqinas?


En la casa de Ray Bradbury hay un pequeño cartel que anuncia: “¡golpee!, aún puede usar su mano” eso refleja su preocupación profunda por el futuro de una humanidad dependiente de las máquinas y es uno de los temas que se pueden ver frecuentemente en sus relatos, de esta manera, Bradbury nos presenta una sociedad en la que no importa la memoria, ni el pasado, todo se vuelve automático, no hay espontaneidad. Para Bradbury, existe la posibilidad de que el hombre llegue a tal grado de mecanización en que perderá sus sentimientos. La pérdida de los valores humanos es la consecuencia lógica de una sociedad mecanizada en la que todo se ha vuelto automático. Y esta es su tesis central. Como todo se resuelve con solo apretar botones, las personas pierden el significado de su existencia en el mundo, aunque ni siquiera exista la conciencia de ello.
Dicen que cuando una persona muere su alma sigue viviendo, el alma, eso es lo que nos diferencia de las máquinas, alguien o algo que pueda contar la historia de quienes o que fuimos, aun cuando desaparezcamos y las cenizas vuelvan a las cenizas y el polvo al polvo, si eso no es el alma no se que es. La ciencia, la nanotecnología hoy en día llevan a cabo milagros como los dioses de la antigüedad, manejando la vida desde células o bacterias o una pizca de metal, son criaturas perfectas, y por eso no tienen menos derecho a estar aquí, pero hay ciertas cosas que las máquinas no podrán hacer nunca: no pueden tener fé, no pueden comunicarse con Dios, no pueden apreciar la belleza, no pueden crear arte, pero si aprenden esas cosas no les hará falta destruirnos… porque serán nosotros