miércoles, 19 de agosto de 2009

Para que no olvidemos


A manera de homenaje, pequeño y frugal a la memoria de Francisca Silva, asesinada por uno que no merece ser llamado hombre...
"No es crecer como los árboles
altos y robustos, lo que hace
mejores a los hombres,
ni durar trescientos años
como el roble,
que finalmente muere... seco
sin ramas y marchito.
El lirio de un día
es mucho más hermoso en
primavera
aunque desfallezca y muera
fue planta y flor de luz;
en lo pequeño sólo hay belleza,
y la vida breve
puede ser la más perfecta".

Ben Jhonson

lunes, 17 de agosto de 2009

Cosas de ortografía


Pues bien, veamos su capacidad para observar algún error ortográfico. Supónganse que están trabajando en la mesa del despacho de la agencia de Prensa Asociada donde se reciben las noticias extranjeras y llega un cable de un pueblo llamado Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwlllantysiliogogogoch, situado en la isla galesa de Anglesey (una exhaustiva búsqueda de su servidor dio con dichoso pueblo, véalo aquí:


Pero más adelante en la noticia el nombre del pueblo aparece como Llanfairpwllgwynyllgogerychwyrndrobwlllantysiliogogogoch. Bien: ¿cuántos de ustedes han observado que en la primera ortografía del lugar había una “g” de más?
James Watson, redactor nocturno supervisor de la mesa internacional de la AP (siglas inglesas con que se conoce mundialmente a la agencia) lo observó. Cablegrafió a Londres, donde tuvo origen la noticia, preguntando “Nombre del pueblo aparece como Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwlllantysiliogogogoch y también como Llanfairpwllgwynyllgogerychwyrndrobwlllantysiliogogogoch. ¿Cuál es el correcto? ” Pronto llegó la respuesta: “Primera ortografía es la correcta” Así Watson transmitió el parte a todos los clientes de la Prensa Asociada.
La pregunta de Watson a Londres hizo que los londinenses comenzaran a hurgar en atlas y mapas de carretera. Y se descubrió otro error de ortografía. El nombre debió deletrearse así:
Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch en lugar de Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwlllantysiliogogogoch, pues la primera vez habían dejado fuera una “l”.
¿De qué se trataba la noticia original?,¿la que causó tanto revuelo?. Decía que una persona llamada Corinne Rowlands no podía pronunciar el nombre de dicho pueblo (¡por favor no quiero escribirlo de nuevo!) y renunció como locutora de las condiciones del tránsito automotor por radio para la BBC, sección de Gales. Pueblos como Penrhiwceiber o Machynlleth le costaban algún trabajo también, pero al menos era fácil escribirlo, sino pregúntenme a mí…

sábado, 15 de agosto de 2009

Homo habilis

El ser humano debe ser capaz de cambiar pañales, planear una invasión, sacrificar un cerdo, diseñar un edificio, componer una sinfonía, reducir una fractura, consolar a los moribundos, pilotar un jet, resolver ecuaciones complejas, abonar la tierra con estiércol, programa una computadora, cocinar una comida sabrosa, calcular los impuestos, plantar una árbol, tener un hijo, escribir un blog, morir con dignidad.
La especialización es para los insectos

viernes, 14 de agosto de 2009

Armagedon



Si los humanos nos aniquilamos, hay suficientes genes mamíferos para sustituirnos por otra raza más sabia, al cabo de unos pocos eones. Tal vez sean desendientes de coyotes o mapaches, criaturas demasiado adaptables para tener necesidad de refugiarse en arcas. Demasiado duras para ser borradas por cualquier calamidad como las que nosotros creamos.Quizá la especie humana no sobreviva, pero seguro que las ratas de Noruega lo harán. Me pregunto que clase de custodios serán sus desendientes.
Esta pesimista reflexción me llevó a recordar un poema que aparece en un libro de Bradburi: "Vendrán lluvias suaves" :



Vendrán lluvias suaves y olores de la tierra,

y golondrinas que girarán con brillante sonido;

y ranas que cantarán de noche en los estanques

y ciruelos de tembloroso blanco,

y petirrojos que vestirán plumas de fuego

y silbarán en los alambres de las cercas;

y nadie sabrá nada de la guerra,

a nadie le interesará que haya terminado.

A nadie le importará, ni a los pájaros ni a los árboles,

si la humanidad se destruye totalmente;

y la misma primavera, al despertarse al alba

apenas sabrá que hemos desaparecido.

miércoles, 12 de agosto de 2009

finales cine

Hay muchas películas con grandes finales.
Se lo que pueden pensar: “que esta es sólo ota lista, que todas las listas son odiosas, que es un recurso cliché, que necesariamente son arbitrarias y de criterio personal” pero, ya decía el cuentista Uruguayo Horacio Quiroga que, para contar una historia, hay que tener siempre presente el final; y también afirmaba mi abuela (no tan famosa como Quiroga pero no menos acertada) El final es lo que salva a muchas películas mediocres, cualquiera puede encontrar ejemplos; el final es lo que hace que una gran película sea una obra maestra, por eso quiero hacer un homenaje a grandes finales del cine. Dos criterios se emplearon para hacer esta selección: que tuviera un sorpresivo al final o en su defecto que labrara en el mármol un momento inolvidable en la historia del cine.
Magnolia (Paul Thomas Anderson, 1999). El primero que esperaba ¡una lluvia de ranas! que levante la mano. ¿Nadie? El azar es así, dotado en esta película de una belleza superlativa. No importa si es creíble o no, el final a una interesante película de nada menos que tres horas de duración es muy adecuado y son memorables las escenas del policía y la drogadicta, y el policía y el homosexual que iba a robar a su jefe. Todo por una lluvia de ranas. Y la excelente música de Aimee Mann. Esto es cine, señores.
Seven (David Fincher, 1995). Una película de bajísimo presupuesto, con un final arrollador. Kevin Spacey el espectador se despega del respaldo… ¿qué habrá en la caja? El rostro de Morgan Freeman al ver lo que hay en el interior lo dice todo. Por mucho que el personaje de Brad Pitt se resiste, al final ocurre lo que tiene que ocurrir. Ante una película realmente impactante, el final no es menos, al introducir una victoria del psicópata que aún dejando impotente al espectador, da la sensación de que es lo más adecuado.
El imperio contraataca (Irvin Kershner, 1980) Casi todo el mundo coincide en que este episodio es el mejor de la hexalogía de George Lucas. Aparte de tener mayor variedad de escenarios en general que la primera parte, los personajes son algo más profundos, la película es más oscura, y ¡qué final! Ese malvado ex jedi intentando atraer al mojigato Luke Skywalker al lado oscuro, y cuando no le queda otro recurso que usar, el irrepetible “Luke… ¡I am you father!”. Quizá algunos ya se lo esperaban, pero no por eso deja de ser emocionante.


Sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999) El desconocido Shyamalan dejó a todo el mundo con la boca abierta con esta película, que automáticamente se convirtió en un clásico del terror y generó infinidad de imitaciones, algunas que copiaban incluso su increíble final, como Los otros, de Amenábar. Digan lo que digan, casi nadie se dio cuenta de lo que pasaba hasta que el director quiso, y creo que todo el mundo tuvo que ver la película otra vez para percatarse de que en realidad todas las escenas de Bruce Willis podrían haber ocurrido sin estar él allí. Con razón al niño lo llamaban pirado: se pasaba las horas hablando con un fantasma (I see dead people!)

El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968) Lo cierto es que el final de antología es de El planeta de los simios: "You maniacs! you blew it up! damn you! God damn you all to hell!", durante los últimos 35 años, guionistas y directores se han esforzado por mejorar o siquiera igualar el shock, la sorpresa mortífera lógica de las olas golpeando a la srta. libertad ¿alguien le llegará? con el dolor de mi corazón, lo dudo.



En el peor de los casos, si no viste ninguno de estos finales perdiste miserablemente tu vida

lunes, 10 de agosto de 2009

Palabras que guían

"Tengo el deber de informar a los gobiernos del peligro mortal que nos amenaza...en tela de juicio la fe empeñada en los tratados públicos y el valor de las promesas hechas a los Estados pequeños, de que su integridad sería respetada. En una palabra es la moralidad internacional la que está comprometida... fuera del reino de Dios, no hay en el mundo nación superior a otra... Dios y la historia recogerán vuestro fallo"

Estas palabras proféticas tomadas del discurso que pronunció Haile Selassie, emperador de Etiopía, en Ginebra , el 30 de junio de 1936 cuando conquistado por los ejércitos de Moussolini, su país fue la primera víctima en la cadena de agresiones fascistas y nazistas que empañaron la historia de la humanidad. La Sociedad de las Naciones rechazó su ruego de que las sanciones continuaran y abrió la puerta para los subsiguientes atropellos; si se hubiese atajado la agresión al comienzo, el mundo habría podido evitarse las tragedias que siguieron, desde la catástrofe de la Segunda Guerra, Corea, Indochina; Vietnam, Palestina, Nepal, Kuwait, Afganistán, Irak...

jueves, 6 de agosto de 2009

La crítica



" Basura sentimental (...), muestrenme una sola pagina que contenga una idea", eso dijo el crítico ruso al publicarse Anna Karenina; y Lope de Vega no fue suave con el manco de Lepanto: "De poetas, no digo: buen siglo es este; muchos en ciernes para el año que viene pero ninguno tan malo como Cervantes, ni tan necio que alabe a Don Quijote"; un editor (opinó que con bastante delicadeza) rechazó "En busca del tiempo perdido", de Proust, diciendole en una carta:" Mi querido amigo, quizá debo estar muerto del cuello hacia arriba, pero por mas que me debano los cesos no acierto a ver porque alguien necesita treinta paginas para describir cuantas vueltas se da en la cama antes de dormir". Lo que me gusta de estos estrepitosos errores de juicio es que se enunciaron con toda claridad, con adjetivos inequívocos, sin los meandros y academicismos incomprensibles con que tan amenudo nos tortura la critica "seria" de hoy. Porque como dice la autora de donde saque estos ejemplos, hay gloria en atreverse a fallar.