Decir mucho en poco no es limitarse, es afinar.
“Santiago en 100 Palabras” no premia al que grita más fuerte, sino al que sabe elegir qué decir… y qué callar.
Cien palabras no son pocas: son un filtro.
Obligan a mirar la ciudad sin relleno, a capturar un gesto, un ruido, una grieta.
No se trata de ganar.
Se trata de descubrir que, a veces, una idea bien dicha cabe completa en un puñado de líneas.
El plazo del concurso ha terminado, ya enviaste tu texto?


No hay comentarios:
Publicar un comentario