jueves, 22 de octubre de 2026

Brainstorming desordenado


Hoy decidí poner mis pensamientos en orden alfabético y no salió bien. La A se niega a encabezar mis dudas, la C reclama derechos de autor sobre mis contradicciones y la Z amenaza con llevarse todas mis certezas al final de la página. Los paréntesis, mientras tanto, se han vuelto el lugar donde escondo (lo que no me atrevo a decir en voz alta). 

La interrogación, que siempre ha sido una maleducada, no deja de preguntarme ¿por qué? La admiración se pasa el día ¡exagerándolo todo! Intenté ponerles punto final.                                               Pero se me escaparon por los márgenes y ahora andan por ahí dudando de la honradez de los sinónimos.

También revisé mi vocabulario. Hay palabras que llevan años viviendo sin pagar alquiler. La culpa se instaló con contrato indefinido. El orgullo arrastra los muebles en el piso de arriba cada vez que intento dormir. La nostalgia tiene llaves de todas las habitaciones, y la esperanza, la ingenua, sigue golpeando la puerta aunque no haya nadie en casa.

Con los verbos me va peor. El pasado quiere que vuelva, el futuro promete lo que no puede cumplir y el presente, que debería ser el más razonable, nunca está disponible. Me gustaría conjugar desaprender, pero no encuentro la primera persona. Será que para desaprender hay que admitir que uno aprendió mal, y el ego, ese funcionario de ventanilla, no tramita esas solicitudes.

Así que cambié algunas reglas. Los puntos suspensivos ya no pueden hacerse los misteriosos... las comas no separarán lo que está, unido y a la palabra imposible la voy a jubilar: lleva demasiado tiempo de portera en edificios donde ni siquiera vive.

No prometo que funcione. Dejaré cosas sin corregir, dejaré que algunas frases terminen mal y aceptaré que no toda idea necesita conclusión. Total, la vida tampoco respeta la sintaxis: empieza con un sujeto, te cambia el predicado sin avisar y, cuando crees haber entendido la oración, te planta una subordinada que no estaba en el programa.

Mañana lo intento otra vez. Si la gramática me deja.

1 comentario:

  1. Uff Marcos... has complicado tanto... no es tan grave... deja las comas y todo lo demás... vive la vida sin obligaciones, embellece y mejora tus deseos, tus momentos y dite a ti mismo... Nunca digas Nunca:))

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