Dicen que la poesía es la más depurada manifestación que puede hacer el ser humano por medio de la palabra: sentimientos, emociones, reflexiones en torno a la belleza, el amor, la vida, la muerte. Una definición que suena impecable. De esas que uno lee y asiente, casi sin pensar.
Y entonces aparece Neruda:
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
Perfecto. Ahí está todo: la noche, el frío, la distancia, esa tristeza que no se nombra directamente pero que aplasta igual. La definición cumplida.
Pero hay otro poema. Menos famoso. Bastante menos:
Yo cavo
Tú cavas
Él cava
Nosotros cavamos
Vosotros caváis
Ellos cavan
No se ustedes, si veran poesía en esto, pero de que es profundo, lo es. Y no sé bien tampoco yo, si eso califica como poesía según la definición. Pero tiene algo que muchos versos más elaborados no logran: te deja con la pregunta puesta. Y eso, a veces, es todo lo que la poesía necesita hacer.


No hay comentarios:
Publicar un comentario