jueves, 23 de abril de 2026

Dia del libro



Abril tiene algo distinto. No es solo el otoño ni el cambio de ritmo: es ese recordatorio cultural —casi siempre vacío de tanto repetirse— de que existe el Mes del Libro. Y sin embargo, sigue teniendo una potencia silenciosa. Nos obliga a volver a lo esencial.

Por eso este mes decidí escribir sobre libros. No fue una decisión estética. Fue una reacción.

Leer hoy no es lo mismo que leer hace veinte años. La lectura ha sido fragmentada, convertida en consumo rápido o en acumulación de títulos pendientes. Se habla mucho de libros, pero se los habita poco. Se los colecciona, se los fotografía, se los recomienda. Raramente se los piensa.

Escribir sobre ellos, entonces, no es recomendarlos. Es interrogarlos.

¿Qué dicen realmente? ¿Qué muestran que preferimos no ver? Volver a ciertos textos no es nostalgia; es diagnóstico. La literatura no predice el futuro, pero expone estructuras que rara vez cambian. Y eso, en un momento donde todo empuja a opinar rápido y pensar poco, tiene un valor que no siempre sabemos reconocer.

El Mes del Libro debería ser incómodo. Debería obligarnos a admitir que leemos menos de lo que creemos, peor de lo que decimos, y con menos profundidad de la que necesitamos.

Este blog, durante abril, va en esa dirección. No es una celebración del libro. Es un intento de volver a usarlo —como herramienta, no como adorno.

Feliz dia del libro!!! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario