viernes, 13 de marzo de 2026

Cuando la oscuridad nos alcance


 No hay nadie detrás. He mirado por encima del hombro y el camino siempre está vacío.

Corro igual. No por miedo a un perseguidor, sino por algo más exacto: la rotación. Corro para prolongar la franja de luz que aún me toca, sabiendo que la oscuridad no necesita apurarse. Ella espera; yo me desgasto.

La noche es el estado natural. La claridad, un préstamo breve. Y, sin embargo, en el golpe repetido del pie contra la tierra encuentro una prueba: mientras hubo luz, hubo voluntad.

Sé que me alcanzará. Pero que no se diga que me encontró quieto.

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